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Butch Cassidy
HISTORIA

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PARTE 10

Continuando con mi investigación sobre la vida de Butch Cassidy y sus dos amigos y cómplices inseparables, Sundance y Etta Place, les relatare un breve resumen sobre el capítulo anterior.
Tras varios meses en donde se recluyeron en un total silencio reaparecieron en la Localidad de Villa Mercedes San Luis un 12 de Diciembre de 1905, luciendo sus mejores trajes y con identidad falsa, en compañía de un cuarto acompañante, que de acuerdo a la descripción todo indicaba que se trataba de Robert Evans alias Hood (Ver Capitulo 6 y 7). Butch fue el primero que descendió del tren, asomando de su chaqueta impecable dos pistolas Colt colgadas del cinto con aplicaciones en oro, logrando llamar la atención de los lugareños.
Llegaron allí, una mañana soleada en tren con un importante equipaje y sus acicalados caballos, atraídos por la feria anual ganadera. Evento reconocido por este sector que se celebraba desde hacia unos años en Villa Mercedes. En esta Feria Ganadera se hacían presentes los terratenientes más importantes del país, convirtiendo la localidad de Villa Mercedes en un fuerte centro de negocios e inversiones. Los interesados en realizar negocios, llegaban con fuertes sumas de dinero encima depositándolas en el único Banco del pueblo, el Nación, ubicado en el centro de esta Localidad.
Como no podía ser de otra manera, apenas descendieron del tren, se hospedaron en el céntrico y lujoso Hotel Young, lugar de encuentro de los ganaderos, ubicado a sólo una cuadra de la sucursal del Banco de la Nación de Villa Mercedes, presentándose como "estancieros ingleses", interesados en comprar hacienda de calidad para mejorar y acrecentar su ganado.
Durante los siguientes días, además de asistir a la feria, se dedicaron a recorrer el pueblo y a asistir a todos los eventos sociales organizados exclusivamente para los criadores de ganado, logrando trabar amistad con muchos de ellos. Con sus buenos modales y su agradable presencia no había quien se resistiera a atenderlos y recibirlos en donde ellos eligieran estar. Obteniendo, de esta manera, recaudar información a fin de que los planes que traían salieran a la perfección.
En esos días la rutina del Banco Nación de Villa Mercedes se veía alterada por la circulación de dinero adicional aumentando la actividad, manteniendo muy atareado al gerente del Banco Federico Hartlieb. Tan ocupado como para no prestarle atención a estos cuatro carismáticos forasteros que constantemente, si no era uno era otro, realizaban extracciones o depósitos en su nueva Cuenta Corriente, abierta momentáneamente, según ellos "por cuestiones de seguridad".


Paralelamente en Buenos Aires...

Mientras todo trascurría con total armonía en Villa Mercedes San Luis, en Buenos Aires desembarcaban con sus caballos y sus vestimentas características, ocho vaqueros norteamericanos contratados para una serie de exhibiciones auspiciadas por el selecto Club Sociedad Sportiva (actual Campo Argentino de Polo), entre los que se contaba algunos conocidos de Butch y Sundance.
La publicidad describía a un conjunto de vaqueros con habilidades extraordinarias en el manejo del lazo y el arte de la doma. Los cowboy utilizaban métodos para manejar el ganado desconocidos por nuestros gauchos, usaban un lazo corto y de cuerda de cáñamo, no de cuero y en vez de anudarlos a la cincha lo recogían en rollo y ataban a un pico de la montura; desconocían el poncho y trabajaban con enormes sombreros de fieltro. Además trataban a la hacienda en forma muy diferente a la utilizada por nuestros
hombres de campo demostrando una habilidad desconocida y apabullante hacia nuestros criollos. Muchos asistieron a sus demostraciones llamándoles mucho la atención sus
vestimentas tradicionales como un sobre pantalón de cuero que usaban para no romper la ropa y guantes para no lesionar sus manos.
Pero este encuentro con sus compatriotas, en Buenos Aires, nunca llego a concretarse, debido a que Butch junto a sus distinguidos acompañantes tenía previsto dar su propio espectáculo en Villa Mercedes.

El Gran Plan

Tras estar varios días en el lugar y recaudar la información que ellos necesitaban para armar un buen plan sin sorpresas, establecieron el día 21 de Diciembre para dar el golpe, debido a que ese día se iba a llevar a cabo el remate de hacienda del los criadores mas destacado del país, con almuerzo incluido para todos los presentes. Evento que por lógica iba a producir un párate de actividades, debido a que todos los ganaderos presentes estaban invitados y el pueblo querían estar presentes aunque sea para observar el remate y participar del almuerzo que era abierto para todos los asistentes. Solo faltaba ultimar algunos detalles con respecto al Banco. Es por eso que siempre que podían, si no era uno era el otro, iban a hacer transacciones, a fin de determinar fehacientemente la cantidad de empleados, como funcionaba la custodia, detalles sobre los compartimentos del edificio y donde estaba la Caja Principal donde guardaban el dinero.

Y llego el día.

E n la mañana del 21 de Diciembre, salieron del Hotel pero esta vez un poco mas tarde de lo normal y cargados con las alforjas al hombro y sus armas, comentando Butch al gerente del Hotel que tenían planeado asistir al remate y luego salir a recorrer la zona -actividad que ya habían hecho con el objetivo de conocer la salida de escape mas directa que tenia el pueblo- y para justificar la portación de las armas adujo que tenía previsto luego del remate salir a cazar en compañía de sus compañeros.


Como el almuerzo del remate estaba anunciado para las 12hs y eran recién las 11 de la mañana, decidieron tomarse unos tragos en una cantina ubicada a dos cuadras del Banco y de paso observar como la gente del pueblo y los ganaderos, con sus mejores galas, se dirigían a la Feria a fin de asistir al tan anunciado y tradicional almuerzo de la Feria Ganadera, obviamente asado acompañado con los mejores vinos, con el fin de agasajar a los presentes. Ese día, según recuerdan los vecinos del lugar, los vieron muy distendidos tomando whisky y hablando sin parar muy animadamente.
Seguramente ultimando los detalles para el asalto que tenían planeado realizar en un rato, ya que el Banco cerraba sus puertas a las 12Hs.

El Asalto al Banco Nación de Villa Mercedes

A las 11.45 Hs. luego de saludar al cantinero y pagar la consumición, dejándole una generosa propina, salieron del lugar y tomando sus caballos de las riendas, dispuestos a caminar, se dirigieron hacia el Banco.
El edificio del Banco de la Nación de Villa Mercedes, en aquel entonces estaba rodeado por una verja y se accedía al interior tras cruzar un patio y al lado se encontraba la casa del Gerente Hartlieb que compartía con su familia.
Al llegar, le entregaron las riendas de los mansos y obedientes caballos, a Etta, que esta vez se quedo afuera. Tomaron las armas, e ingresaron tranquilamente con sus rostros descubiertos y sin ser vistos, debido a que el pueblo estaba desierto por el almuerzo de la feria que estaba por empezar.

Esta historia continuará...

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