Identifican un avance irregular del «Niño»

Según un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, las corrientes frías de la costa atlántica obstaculizan el ingreso de humedad a la región. ¿Hasta cuándo sigue la sequía?

El anuncio de la llegada de «El Niño» llenó de expectativa al campo argentino. Es que luego de tres años «Niña», caracterizados por una fuerte sequía, una suerte de alivio cubrió las expectativas del sector.

Sin embargo, al parecer todavía no es tiempo de festejar. Según el climatólogo Eduardo Sierra en el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, aunque el presente episodio de «El Niño» es sumamente vigoroso y ya ha hecho sentir sus efectos sobre Australia, la India y otras regiones del mundo, es muy probable que sus efectos sobre el Cono Sur resulten perturbados por una fuerte actividad de los vientos polares, que impulsan las corrientes frías de Humboldt y Malvinas a lo largo de las costas de Sudamérica, obstaculizando la entrada de humedad hacia el interior y deprimiendo los mecanismos de precipitaciones.

«Durante las últimas semanas comenzaron a recibirse lluvias localizadas en distintas zonas del área agrícola, y aunque el proceso fue irregular, subsistiendo grandes extensiones sin recibir un alivio efectivo, su ocurrencia constituye un signo del gradual desarrollo de «El Niño». Este proceso beneficiará a gran parte del área agrícola del Cono Sur, haciendo que la marcha del clima evolucione hacia una marcha normal a superior a lo normal, con mayores aportes pluviales y con un régimen térmico menos extremo que durante la prolongada sucesión de eventos adversos que lo precedió»

La interferencia de los vientos polares

Pero luego advirtió que la interferencia de los vientos polares le impedirá al Niño expresarse en forma completa, siendo probable que subsista un amplio foco con aportes pluviométricos insuficientes en el interior del área agrícola argentina, con su foco el centro y el este de Córdoba, el norte de La Pampa, el centro y el sur de Santa Fe, el sur de Entre Ríos, el extremo sudoeste del Uruguay y el norte de Buenos Aires, con focos secundarios en diversas zonas del área agrícola.

«Esta persistencia de los vientos polares por encima de su nivel normal hace probable que el otoño 2024 registre un final temprano de las lluvias y un comienzo moderadamente temprano de las heladas, dando paso a un semestre otoño invernal con condiciones rigurosas», concluyó Sierra.

Te puede interesar:

Menú