Engalanando el salón de exposición que posee la empresa Calderone Máquinas Agrícolas en la localidad de Ferré (Buenos Aires), hay una cosechadora Vassalli modelo “El Mosquito” totalmente restaurada.
La cosechadora está completamente pintada en color rojo y con las paletas del molinete en madera color blanco. Y, como particularidad identificadora, a ambos lados de la cola de la máquina hay una caricatura blanca del molesto insecto con la inscripción: El Mosquito.
Cuenta Hugo Calderone que consiguió esta cosechadora hace cuatro años en la localidad de O´Brien, partido de Bragado y que la máquina estaba en marcha. “La tenía de cero kilómetro Daniel Gianone, quien la había reparado a nueva y solo le faltaban algunos detalles que se los terminamos de hacer acá en nuestro galpón”, comentó Calderone, quien, además de poseer un concesionario oficial de la marca, manifiesta ser un verdadero fanático de Vassalli.
Calderone destaca que se enteró de esta cosechadora de casualidad. “Me enteré de esta Vassalli por un comentario mientras estaba en mi stand de la ExpoJunín, y la verdad que no lo pensé mucho. La fuimos a ver y me la traje a Ferré. Así que yo soy el segundo poseedor de esta Mosquito y por supuesto la pusimos en el salón, como realmente se lo merece”, explicó.
Manifestó Calderone, que la máquina está totalmente en marcha, “Anda toda, funciona perfecto y es más, estamos pensando en llevarla a nuestro stand en la próxima ExpoJunín, para que todos lo que quieran puedan apreciar en marcha, porque se trata de una parte importante de la historia de la mecanización agrícola y de la industria argentina”, adelantó.
En sus comienzos, la empresa de Firmat no fabricaba cosechadoras, se dedicaba a reformar otras máquinas mejorando la calidad de la trilla. Pero al poco tiempo don Roque, comenzó a pergeñar la idea de fabricar sus propias cosechadoras.
En este sentido, cuenta Hugo Calderone que “el primer modelo hecho por don Roque Vassalli fue en 1946, y se la denominó “Reforma Vassalli”. Se trataba de una reforma que don Roque realizaba no en Firmat, sino en Cañada del Ucle, sobre las trilladoras de arrastre Deering 31 y 41 y sobre las Massey Harris 14, las cuales él transformaba en cosechadoras del tipo automotriz”, detalló.
Luego, en 1950 y ya afincado en Firmat con su empresa Vassalli Sociedad Anónima, el primer modelo que lanzó fue la “Súper Vassalli”. Se trató de una máquina que se podía pedir con la plataforma de 16 pies y/o con el famoso maicero Vassalli de 5 surcos. Después de esta, en 1957, lanzó el modelo Pluma (le decían Plumita), una máquina diseñada especialmente para los colonos chicos y 1959 presentó la cosechadora Vassalli “El Mosquito”.
“En el año 1962, salieron a la venta la V-62, la Súper P-17 y la P-13 y en 1963, la Ideal P-16. En 1967 se lanzó la 3-16 y la Ideal 3-16 y en 1968 salió la J.M.R en referencia a José María Rossi, su yerno fallecido en un accidente. Al año siguiente salió la P-14. En la década de 1970 a 1980, salieron la Ideal 4-17, la serie 900, y la serie 910, la 1200 y finalmente la 960. Después, entre 1990 y el 2000, aparecieron la línea FEA, la línea 1550, la 1300 y la línea AX-7500. De 2010 en adelante salió a la línea V-870, DR-550, V-760, V-570, la V-880 clase 8, y la última es la V-1550. Por su puesto que a todas estas hay que sumarle las distintas versiones que tuvieron. Realmente una variedad muy grande de cosechadoras y además está toda línea Don Roque, que no nombré. Esto da una idea de la gran variedad de cosechadoras que fabricó la marca”, detalló Calderone.

La cosechadora que hizo roncha
La cosechadora Vassalli modelo “El Mosquito” fue una máquina creada por propia iniciativa de don Roque en la planta fabril de la empresa ubicada en Firmat, provincia de Santa Fe.
Esta Vassalli fue concebida como una cosechadora sencilla, de poco mantenimiento, ideal para aquellos pequeños productores que en esos momentos necesitaban incorporar mayor tecnología. El modelo El Mosquito fue presentada por la empresa Roque Vassalli Sociedad Anónima en 1959, su comercialización comenzó a principios de 1960 y se fabricó hasta 1964.
En cuanto a las particularidades técnicas, -según señala la web argentina www.pesadosargentinos.blogspot.com-, la Vassalli El Mosquito posee un cilindro trillador de 75 cm de diámetro que gira entre 600 y 1200 Rpm, y estaba dotada de una plataforma con regulación hidráulica de 12 pies (3,6 mts) de ancho de labor y altura del corte entre 50 y 900 mm. La plataforma posee 5 paletas de madera, mandos con correas en “V” y un gran sinfín detrás que lleva el material al embocador.
En un folleto original de la época se puede observar que la empresa promocionaba esta cosechadora con un llamativo slogan que decía: “El Mosquito hará roncha en el campo argentino: Una joya de la mecánica agrícola al alcance del pequeño agricultor que ha llenado una necesidad en nuestro agro».
“Hacer Roncha” es una frase antigua y ya casi en desuso; y según el Diccionario de Lunfardo, significa “hacerse notar”, “llamar la atención” o “sobresalir siendo el centro de atención”.
Para destacar las virtudes del modelo El Mosquito en el mercado de las cosechadoras, Vassalli textual señalaba: “El sistema de sincronización perfecto es una otra exclusividad de Vassalli, que consiste en el diseño coordinado de sus elementos para que el conjunto trabaje armónicamente. Su proceso comienza en la cuchilla, y a medida que el cereal es cortado recorre uniformemente y sin atascamientos todo el proceso; ningún grano puede desviarse hacia otra ruta que no sea la del cernidor. Resistencia y rigidez combinadas dan mayor seguridad y eficacia al tren trasero, de diseño integral e independiente».
Otro dato importante, indica que la cosechadora El Mosquito estaba impulsada por un motor naftero marca IKA Continental de 6 cilindros de 115 Hp, pero también salió con motor diésel marca Perkins 6-305. La transmisión era la misma en ambos casos, siendo de 4 marchas de avance y una de retroceso.
Esta máquina, como en otras de principios de la década del 60, posee el puesto del operador/maquinista a la izquierda, y por detrás y arriba del conductor se encuentra el motor. La empresa indicaba que esa posición de manejo le otorgaba al maquinista una visión perfecta para controlar su desplazamiento.
En lo que hace a comodidades, lo único que posee esta máquina era un grueso resorte regulable bajo el asiento del conductor y un techo de chapa que intentaba protegerlo del sol; nada más.

En cuanto a la plataforma del operador, esta se extiende a todo lo ancho de la máquina. En el extremo derecho, se ubicaban las 4 boquillas de salidas de cereal que provienen del cernidor. Por delante de este cernidor está el asiento/caja de herramientas que utilizaba el bolsero (así se le denominaba al cosedor de bolsas de arpillera)-, para descansar unos segundos antes del llenado de la misma. Hay que recordar que el bolsero es el encargado de colocar la bolsa en las boquillas, luego quitarla, cerrarla con la costura y después lanzarla por el tobogán al lote. Toda una tarea que requería de gran habilidad y sincronización. Luego, esa bolsa era retirada por un carro que venía detrás de la cosechadora.
En referencia al sistema de trilla, El Mosquito posee un cilindro trillador del tipo inglés de 8 batidores con mandos a correa en “V”. Tiene un sistema especial de doble limpieza de granos con zarandón de 1,05 mts x 0,63 cm ajustable en tres secciones para no romper los granos y el cernidor posee dos secciones y es ajustable para distintos granos. Esta máquina fue reconocida por ser una de las más livianas del mercado, pues su peso total es de solo 2,8 toneladas con tanque de combustible vacío.
Destacaba la empresa que tenía un sistema especial de limpieza y regulación de trilla para no romper los granos y eliminar impurezas. “El 90% de la separación tiene lugar entre el cilindro y el cóncavo; los pocos granos restantes difícilmente puedan eludir la vigorosa acción de separación que realizan los sacapajas que mantienen las pajas en movimiento hasta separar los últimos granos que quedan…”, enfatizaba un folleto de la época.
Otra particularidad que recalcaba la empresa Vassalli, es que El Mosquito estaba indicada para cosechar todo tipo de cultivos. “Se adapta a todas las cosechas de trigo, maíz, girasol, legumbres, alfalfas, etc, y a cualquier condición de sembrado: ralo, tupido, con yuyos caídos o enredados, obteniendo más y mejores granos. Además, está preparada para aplicársele el equipo recolector de maíz de 3 surcos”, contaba un folleto promocional.
Cabe destacar que la cosechadora Vassalli El Mosquito, también era fabricada en un modelo especial 4×4 orientado a la cosecha de arroz. En este sentido, la empresa de Firmat se regodeaba al decir que “Esta es la primera máquina con 4 ruedas motrices sin orugas del mundo para cosechar en terrenos anegados”.
En una publicidad que apareció en 1959 el diario rosarino “La Capital”, se subrayaba: “El más grande adelanto de los últimos tiempos!, 4 ruedas motrices, en terreno anegado se afirma mejor! Nueva cosechadora arrocera sin orugas; no requiere modificaciones para maíz, girasol y trigo. HOY… la primera cosechadora arrocera sin orugas (que afirma la cosechadora y hacen que avance veloz en el arroz) del mundo es ARGENTINA!”
Lo cierto, es que la cosechadora Vassalli El Mosquito resulta ser un verdadero ejemplo de la enorme capacidad innovadora que tuvo la industria nacional. Porque -si bien no tuvo un largo período de fabricación-, esta máquina fue pensada, diseñada y fabricada para las necesidades reales de los pequeños productores de aquellos tiempos y para que cada productor tenga su propia máquina cosechadora dentro de su galpón.
Hoy, después de casi 70 años de haber salido al mercado y de innumerables campañas agrícolas, la impecable cosechadora Vassalli modelo “El Mosquito” de Hugo Calderone, descansa imponente, pero tranquila en el lugar que se merece: el hall central de un Concesionario oficial de la marca.






















