Corrientes: Pésimas perspectivas en la ganadería

La sequía que ya lleva tres años afectando a Corrientes está generando muchos daños en la ganadería. Desde el sector estiman que las preñeces de este año serán muy bajas, y hay ahogo financiero de muchos ganaderos que están realizando todo tipo de manejos para intentar salvar su producción.

La situación crítica que se vive en los campos de Corrientes a raíz de la sequía, afecta a la producción y obliga a muchos productores a replantear su manejo nutricional y reproductivo. Con muy bajas expectativas en los índices de preñez y una situación forrajera crítica en los campos de toda la provincia, hay mucha preocupación debido a que las lluvias no llegan y hay temor de que los campos no puedan recuperarse para el otoño-invierno.

Según los informes del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), la situación forrajera en Corrientes se encuentra en estado crítico. Las imágenes satelitales recopiladas por el organismo nacional muestran que la provincia cuenta con el 50% de la oferta forrajera que debería tener en un año normal. Y la carga en los campos no se ha reducido, a pesar de esta situación.

“La situación es muy complicada, tal vez más complicada que el año pasado en esta época; porque una cosa son los incendios del año pasado, donde quizá estamos igual, pero con menos focos, pero toda la parte productiva está mucho peor, no hay dudas”, comentó Pablo Sánchez, presidente de la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes (Asrc).

En este aspecto, el productor y dirigente de Goya explicó que la primavera 2021 había sido muy buena, y después se desató el desastre de los incendios en el verano de 2022. “Ahora, la primavera 2022 fue muy seca y muy mala, y eso no se ha revertido. Hubo alivios en algunas zonas, con algunas lluvias, pero muy salpicado. Con toda seguridad, productivamente estamos mucho peor”, sostuvo Sánchez.

En este sentido, una de las principales preocupaciones pasa por las preñeces, donde se estima que los índices se van a resentir sensiblemente. “Lo podemos ver en la condición corporal de las vacas”, explicó el titular de Sociedades Rurales.

Es que la peor sequía se dio en los meses en que la vaca se tiene que preñar. “El productor está en la disyuntiva de hasta cuándo estirar los servicios, porque no hay condición corporal en las vacas. Los toros ya tuvieron que haber salido de servicio, pero hay algunos productores que todavía los tienen en los potreros junto a las vacas; pero no hay mejoría en los campos, no hay lluvias, por lo que otros están pensando en encarar servicios en otoño”, explicó Sánchez.

Si bien todavía no se realizan tactos en forma masiva, como para un seguimiento de las preñeces, se estima que el número va a ser bajo, incluso en campos que aplican tecnologías de punta. Consultado sobre el tema, un productor ganadero con campos en Curuzú Cuatiá y Tabay explicó que ya retiró los toros de servicio y a fines de febrero comenzará a realizar tactos. “Pero sin dudas los índices van a ser malos”, comentó.

También en los últimos días se conoció el caso de Martín Rapetti, criador en la zona de Curuzú Cuatiá, quien en una entrevista a un portal digital detalló que además de prever sólo un 15% de preñeces para este año, también sufrió la mortandad de hacienda producto de la falta de pasto y agua en su campo.

En este sentido, Pablo Sánchez sostuvo que “esto va a ser muy duro para los productores, sobre todo en las preñeces que no van a estar y van a ser terneros que van a faltar en 2024; los productores sabemos muy bien esto, y vemos que el daño ya está producido”.

Otra de las medidas tomadas en el campo fueron el destete precoz y la reducción de la carga. “El tema es hasta dónde aplicar esas medidas. Muchos productores hemos bajado las cargas en los campos, pero tenemos que seguir achicando porque sigue faltando pasto”, comentó el titular de Sociedades Rurales.

Asimismo, detalló que también muchos productores hicieron destetes precoces para aliviar a las madres. “Eso lleva un esfuerzo financiero muy importante y asfixia al productor. A eso tenés que cargarle que vamos por el tercer año de sequía”, señaló.

Toda esta situación se da en medio de un contexto de precios atrasados para la ganadería. El año pasado, el valor de la hacienda subió un 24%, al lado de una inflación general de casi el 95%. Si bien los valores se actualizaron hasta un 40% en las últimas semanas, muchos productores debieron vender hacienda de manera forzada en los últimos meses, antes de la corrección de precios que se está produciendo en la ganadería.

Por ahora, sin liquidación

Si bien la situación para la ganadería es más que compleja, por ahora los números de faena no muestran que el país pase por una etapa de liquidación, como sí sucedió entre los años 2008 y 2009, cuando se dio una sequía similar y los precios de la hacienda no fueron buenos, lo que provocó una reducción impresionante del stock vacuno del país.

“Por lo pronto, los productores vemos con preocupación que estamos muy mal de pasto, lo vemos en muchos informes y lo vemos diariamente en el campo. Tenemos un 50% del pasto que deberíamos tener en esta época del año. Y esto es muy dinámico, si bien no se están liquidando vientres, esto podría pasar si no mejora la situación para el invierno”, señaló Sánchez.

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