El margen de rentabilidad para la nueva campaña se encuentra en niveles críticos; en campo alquilado, la producción necesaria para cubrir la inversión es mucho más ajustada.
La planificación de la campaña de trigo 2026 arrancó con una señal de alerta roja para los productores y sigue generando incertidumbre. Además de la cotización del cereal, el costo de los insumos, más la tierra alquilada, los números de la siembra muestran una realidad asfixiante.
A través de un reciente análisis que se volvió viral en redes sociales, el productor e influencer Germán Pinteño desglosó ítem por ítem la inversión necesaria para esta temporada. Con el trigo cotizando a US$ 177 por tonelada, el cálculo de «rinde de indiferencia» alcanzó una cifra desopilante para muchas zonas productivas: necesita casi 6000 kilos por hectárea para cubrir los costos.
En la zona en donde produce, Inés Indart, Partido de Salto, lo habitual es sacar 5000 kilos por hectárea en condiciones normales. Por ello resulta elevado el costo de 6000 kilos de trigo para salir empatado.
El peso de los insumos y la nutrición
El desglose comienza en el barbecho, entre glifosato, 2,4-D y residuales se destinan unos US$ 18 por hectárea, el equivalente a 100 kilos de trigo. Sin embargo, el salto fuerte aparece con la semilla y la sanidad (cura semilla y fungicida), que demandan US$ 95 por tonelada o 536 kilos del cereal.
La mayor preocupación radica en la fertilización. Con el fósforo a US$ 1.085 por tonelada, aplicar 150 kilos por hectárea representa un costo de US$ 162 (915 kilos de trigo). A esto se le suma la urea: a US$ 990 por tonelada, una dosis de 200 kilos implica otros US$ 198, lo que obliga al productor a generar 1.120 kilos solo para pagar el nitrógeno.
El rinde de indiferencia: una meta de 6.000 kilos
Al sumar las labores de siembra, aplicaciones y cosecha por US$ 149 por héctarea, el flete estimado en US$ 100 por hectárea y los gastos de comercialización y seguro de granizo, la cuenta se vuelve insostenible para muchos planteos técnicos.
El factor determinante sigue siendo el alquiler, calculado en 900 kilos de soja, lo que traducido al cereal suma otros 1.600 kilos a la mochila de costos. «Toda esa suma de kilos me da para salir hecho, el rendimiento de indiferencia para este trigo 2026, es de 5.932 kilos», expresó Pinteño en su descargo.
«Con estos números me vuelvo loco», concluyó el influencer, reflejando el sentir de un sector que ve cómo la ecuación económica se estira hasta el límite.
















