Si bien el impacto de la falta de agua en los cultivos de maíz y soja es dispar, preocupa la inexistencia de precipitaciones. Informe de situación.
POR JOSÉ LUIS AMADO -PERIODISTA AGROPECUARIO- EXCLUSIVO PARA GRUPO LA VERDAD
Señales de déficit hídrico comenzaron a condicionar la campaña agrícola, que presenta efectos desiguales sobre el maíz y la soja, tanto la de primera cómo la de segunda.
En este sentido, las zonas más complicadas son: el sur de la provincia de Córdoba, el sudeste de Santa Fe y el noreste de Buenos Aires. En estas tres regiones, las reservas de agua útil, en pocos días, pasaron de Regular a Escasa.
El ejemplo más preocupante ocurre en el sur de Córdoba, una de las zonas maiceras más importante de Argentina. Allí, según información que surge de un relevamiento realizado por el INTA Río Cuarto, ya comenzó a aparecer stress hídrico.
Aunque el diagnóstico general es el de una campaña heterogénea. Hacia el sudoeste en el límite con San Luis, predominan situaciones con impacto directo sobre el rendimiento esperado. En esos sectores comenzaron a redefinirse algunas estrategias productivas. “Hay productores ganaderos que están picando el maíz de primera para destinarlo a la hacienda, porque el cultivo ya perdió parte del rendimiento como consecuencia de la falta de precipitaciones”, señaló un técnico de esa zona. También hay casos en que se prefirió dar ingreso a los animales. En esta zona, tanto el maíz temprano como el tardío están muy comprometidos. Dicen aquí que por lo menos hacen falta unos 250 milímetros de agua.
Mucha soja de 1ra regular
Las últimas lluvias en la región norte y noroeste de Buenos Aires, volvieron a mostrarse erráticas y un 65% de la región quedó casi al margen de las lluvias. Mientras en Junín y en Chacabuco cayeron 40 y 45 mm respectivamente, en el partido de Rojas apenas llovieron unos 15 milímetros.
Por esta tan particular situación, aquellos lotes que más lluvias recibieron se encuentran en condiciones buenas a muy buenas, mientras que los lotes que recibieron pocas o nulas lluvias comienzan a mostrar cultivos en situación de estrés. Así, los lotes de soja de 1ra. en condiciones muy buenas suman un 40%, los buenos otro 40% y el restante 20% hay de todo, de malos a muy malos.
A este escenario se sumó un marcado repunte térmico, con máximas que alcanzaron los 37 °C. El combo de pocas lluvias y calor intenso profundizaron la escasez hídrica, que afecta al 20 % del área, mientras que la condición regular ya cubre el 65 %. Solo el 15 % de la región, mantiene reservas adecuadas a óptimas. Este análisis de disponibilidad de agua considera el consumo de la soja sembrada a fines de octubre.
Encima, el cultivo de soja de 1ra comienza a transitar su periodo crítico con un 5% del área que ya está en plena fructificación (R4). El 55% de los cuadros está iniciando fructificación (R3), y el resto en floración (R2). Por esto, la falta de lluvias que afecta a gran parte de la región núcleo desde fines de diciembre pone en jaque el rinde potencial, y el nivel de pérdida dependerá de si aparecen o no lluvias en los próximos 7 días.
Soja de Segunda
La soja de segunda también presenta un panorama ajustado y están muy condicionadas por la aparición de lluvias. Hoy, la gran mayoría de los lotes de este partido, se encuentran en plena etapa de crecimiento y aun no cerraron el surco, por lo que se hace más que urgente las precipitaciones antes que el cultivo comience a perder potencial de rinde.
Aun así, el cultivo todavía se mantiene en carrera para alcanzar un buen rendimiento. Aunque, siempre que se registren aportes de agua en el corto plazo.
El maíz en zona Núcleo
Según reportó la Bolsa de Comercio de Rosario en su informe del pasado viernes, “La foto general del maíz en zona Núcleo resiste. Pero hay recortes donde no llovió y las lluvias esperadas llegarían tarde para revertir la condición”, explicaron.
Destacan desde la entidad rosarina que “Al presente, 6 de cada 10 lotes siguen entre muy buenos y excelentes, pero esa condición cayó 8 puntos porcentuales en la última semana. Los cuadros regulares ganaron 2 puntos y ya explican el 9% del área, mientras que apareció un 1% de lotes en mal estado. En general aguanta, pero la situación es tan heterogénea como lo fueron las lluvias desde fines de diciembre”, sintetizan los técnicos.
En tanto, donde el agua llegó a tiempo y en los ambientes de buena aptitud o mejor rotados, los rindes se mantienen firmes. Por su parte en Junín las expectativas siguen sin grandes penalidades. “La campaña va a terminar siendo muy buena, aunque podría haber sido mucho mejor. El maíz venía con la vara muy alta después de una cosecha fina récord y con un muy buen escenario hídrico hasta Navidad”, resumió un técnico.
Al margen de todo, la situación no es peor gracias a que las temperaturas nocturnas se están dando muy por debajo de los valores normales para esta época del año.
















