Argentina encabeza el consumo mundial de huevos

El doctor Javier Prida, presidente de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA), se refirió al récord mundial de consumo de huevos del país y al récord de producción.

La producción de huevos en la Argentina atraviesa uno de sus momentos más relevantes. La Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA) alcanzó en 2025 la meta de producción que se había fijado para 2030, como resultado de un trabajo sostenido de más de dos décadas. Así lo afirmó su presidente ejecutivo, Javier Prida, al repasar los logros, desafíos y proyecciones del sector.

Según explicó, el camino comenzó en 2005 con apenas siete empresas y un alto nivel de escepticismo. Hoy, CAPIA reúne a más de 200 socios distribuidos en 18 jurisdicciones del país, desde Jujuy hasta Chubut, y ya se plantea un nuevo desafío: llegar a los 500 huevos per cápita en 2030.

Un crecimiento planificado y sostenido

Prida destacó que el logro actual es fruto de un «trabajo perseverante de la comisión directiva durante más de 20 años». En ese sentido, recordó que en 2015 se llevó adelante una planificación estratégica con el objetivo de alcanzar los 400 huevos per cápita en 2030, una meta que finalmente se concretó cinco años antes de lo previsto.

El crecimiento del sector se apoya en datos productivos sólidos. En la actualidad, la Argentina cuenta con unas 62,7 millones de gallinas en postura, con un ritmo de producción que alcanza los seis huevos por segundo. En términos fisiológicos, una gallina pone un huevo cada 25 horas, mientras que los índices de postura oscilan entre el 75% y el 84%, según el sistema productivo.

Producción, estadísticas y control

Desde CAPIA detallaron que las proyecciones se realizan a partir de tablas que contemplan variables como la raza, el tipo de galpón, la edad y la alimentación de las aves. Prida subrayó que se trabaja con datos conservadores y un margen de error estadístico que va del 1% al 1,2%, lo que permite una planificación confiable del crecimiento del sector.

El 98% de la producción de huevos se destina al mercado interno, lo que posiciona al huevo como un alimento central en la mesa de los argentinos por su valor nutricional, su precio accesible y su versatilidad en la cocina.

Contrabando y competencia desleal

Uno de los puntos más críticos señalados por el presidente de CAPIA es el impacto del contrabando. De acuerdo a los datos del sector, durante 2024 se registró un incremento del 660% en el ingreso informal de huevo importado, favorecido por el tipo de cambio.
Prida advirtió que esta situación generó la desaparición de sistemas familiares de producción en ciudades fronterizas, que no pueden competir con los precios del huevo ingresado ilegalmente. En ese contexto, denunció la falta de controles en fronteras «porosas» y remarcó la competencia desleal que enfrentan los productores formales, que deben afrontar impuestos, cargas patronales y controles sanitarios frente a mercadería que ingresa sin ningún tipo de regulación.

Estatus sanitario y seguridad alimentaria

Otro de los aspectos destacados es el estatus sanitario de la Argentina, considerado muy elevado en comparación con países vecinos. El país se mantiene libre de enfermedades exóticas y cuenta con un estricto programa de control de salmonelosis implementado por el SENASA desde septiembre de 2013.

Gracias a este sistema, Prida aseguró que no existen denuncias ciertas de salmonelosis vinculadas a la producción de huevo fiscalizada desde ese año, lo que brinda garantías de seguridad alimentaria al consumidor.

Nuevos hábitos de consumo

El consumo de huevo también muestra cambios asociados a nuevas demandas. El dirigente explicó que una familia tipo consume alrededor de 28 huevos por semana, por lo que el tradicional maple de 30 unidades resulta insuficiente para quienes realizan compras quincenales. En ese marco, el sector trabaja en el desarrollo de un envase de 60 huevos, pensado para cubrir unos diez días de consumo.

Además, señaló que los menores de 40 años consumen en promedio entre 2,12 y 2,13 huevos por día, impulsados por la revalorización del huevo como proteína económica, rápida y fácil de preparar. En paralelo, se van dejando atrás viejos mitos vinculados al colesterol, a partir de estudios que confirman sus beneficios nutricionales.

Javier Prida.

El desafío hacia 2030

De cara al futuro, CAPIA se propone alcanzar los 500 huevos per cápita en 2030, lo que implica un crecimiento anual cercano a los 17 huevos. Para lograrlo, la estrategia estará enfocada en los sectores de menores ingresos y en la población mayor de 50 años, donde aún existe margen para incrementar el consumo.

Prida reconoció que avanzar en esa etapa final «es como escalar los últimos metros de una montaña», pero aseguró que el sector tiene la voluntad de recorrer ese camino y consolidar al huevo como un alimento clave en la dieta de los argentinos.

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