Aunque dispar, llegaron las esperadas lluvias

Finalmente llegaron las esperadas lluvias. Aunque algunas zonas recibieron milímetros claves para sostener los cultivos, crece la preocupación por el impacto en la soja y el maíz.

POR JOSÉ LUIS AMADO -PERIODISTA AGROPECUARIO- EXCLUSIVO PARA GRUPO LA VERDAD

Si bien esta semana que pasó llovió en algunas partes de la región agrícola núcleo, el alivio todavía es parcial y desigual. Las precipitaciones del miércoles se concentraron en el noroeste y en algunos sectores del norte de la provincia de Buenos Aires y también en el extremo sur de Córdoba, donde las lluvias ayudaron a sostener y, en algunos casos, mejorar la condición de los cultivos.

En cambio, por ejemplo. la región de Rosario, este de Buenos Aires y parte del sudeste de Córdoba sigue sin recibir lluvias significativas y continúa siendo el sector más comprometido; con altos niveles de estrés hídrico y mucho daño productivo que podría profundizarse de no continuar lloviendo.

“En general estas lluvias alcanzaron zonas que venían ajustadas por el calor y por la falta de milímetros”, explicó Florencia Poeta, especialista de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

Mientras que en el noroeste de la provincia de Buenos Aires (por ejemplo el partido de Junín), y en el extremo sur de Córdoba el aporte sirvió para reforzar una condición que ya era relativamente mejor. “Este nuevo evento viene a reforzar el proceso de recuperación en ese sector”, agregó Poeta.

La situación es complicada donde las precipitaciones fueron nulas o muy escasas, por ejemplo en la zona de Baradero y San Pedro. Allí, los cultivos continúan mostrando síntomas severos de estrés hídrico. “Se observan plantas muertas y abortos de flores y frutos”, advirtió Florencia Poeta.

Hablando de cada cultivo en particular, Poeta detalló que hay muchas zonas en que la soja de primera siembra es la que mejor viene soportando el estrés, aunque ya muestra síntomas como pérdida de hojas basales en plena etapa reproductiva.

En tanto, los maíces tardíos y de segunda aparecen como los más comprometidos, mientras que también se observan lotes de soja de segunda con un crecimiento muy lento y plantas muertas. En el caso de los maíces tempranos, las altas temperaturas y la falta de agua aceleraron el llenado, acortando el ciclo, lo que derivará en espigas más livianas en las zonas más afectadas.

Lluvia clave en Junín

En el partido de Junín, los acumulados de la semana rondaron entre 30 y 40 mm., y las lluvias llegaron en el momento clave. Justo cuando la gran mayoría de los lotes empezaban a mostrar señales de estrés tanto en las lomas arenosas como en los bajos. En este sentido hay que decir que los maíces temprano ya atravesaron la etapa sensible y las lluvias van a terminar de ajustar el rinde final.

Pero en el caso de los maíces tardíos, que están floreciendo y definiendo el rendimiento, un espacio de tiempo con falta de humedad en el suelo puede provocar pérdidas importantes, y por esto es que estos 30 a 40 mm van a ser clave en el desarrollo de las plantas.

En tanto para la soja de primera también estas lluvias fueron clave, dado que por estos días esos cultivos están definiendo la cantidad y el peso del grano. Por su parte, la gran mayoría de los lotes con soja de segunda se encuentran en estado de crecimiento vegetativo, por lo que esta lluvia va a permitir mejorar la expectativa de rinde.

Nuevo informe climático

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires acaba de publicar un informe agroclimático en el que señala que para los próximos días y hasta mediados de febrero el escenario no muestra un cambio importante: se esperan lluvias desparejas, con algunos focos que podrían recibir buenos milímetros, pero con amplias zonas que continuarían sin el agua necesaria, en un contexto que, además, combina temperaturas elevadas y una alta demanda hídrica de los cultivos.

Para el período comprendido entre el 5 y el 11 de febrero, la BCBA describe un escenario marcado por una fuerte irregularidad en las precipitaciones. “Las precipitaciones serán muy desparejas, dejando aportes abundantes sobre algunos focos, pero dejando a gran parte del área agrícola con aportes insuficientes”, señala el documento.

Según detalla, los mayores registros se concentrarían en sectores puntuales del oeste del área agrícola. En contraste, el resto del área recibiría aportes escasos, en muchos casos por debajo de los 10 milímetros, lo que limita la posibilidad de una recuperación más generalizada.

Este contexto mantiene elevada la demanda hídrica de los cultivos y reduce el efecto positivo de las lluvias aisladas.

El informe extiende el análisis al período del 12 al 18 de febrero y refuerza una señal similar. Para esos días, vuelve a describir un escenario de calor acompañado por lluvias de variada intensidad, que deja nuevamente grandes áreas sin aportes suficientes.

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