El clima vuelve a afectar las proyecciones de rindes

Los pronósticos sobre el nivel de agua en el suelo a corto plazo y la ausencia durante septiembre y lo que va de octubre, vuelven a impactar sobre las proyecciones para la cosecha y exportación.

En su último informe, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) recortó la proyección de producción nacional de trigo en 14,3 millones de toneladas, casi un 5% menos de lo que había calculado un mes atrás.

«Con un área sembrada de 5,4 millones de hectáreas y con esta nueva estimación de cosecha, de 14,30 millones de toneladas, la Argentina produciría solo un 24% más de trigo que lo que dejó la desastrosa campaña pasada, que cerró con 11,50 millones», señaló y marcó que «el ciclo de trigo 2023/2024 se mantiene como la cuarta producción más baja de las últimas 10 temporadas agrícolas, si no se produce un cambio rotundo del clima en lo que resta de octubre y en noviembre».

Las recientes estimaciones muestran una nueva caída en torno al 5% respecto de lo que se proyectaba un mes atrás (15 millones de toneladas).

«La sostenida sequía le ha quitado al trigo las posibilidades de alcanzar siquiera los 15,6 Millones de Toneladas que se proyectaban como escenario de normalidad al comienzo de la campaña», indicaron desde la BCR.

La falta de lluvias en los pronósticos para octubre, sumado a que septiembre y en lo que va de octubre predomina la circulación fría y seca, «no permite el cambio del patrón seco que domina en gran parte de la región pampeana», explicó la entidad.

«Salvo las lluvias de fines de mayo sobre el este de la región pampeana; las precipitaciones de la primera semana de septiembre en el centro de la región núcleo, y los registros que acompañaron al sudeste bonaerense, que hasta hace un mes también favorecieron a Entre Ríos, la campaña triguera no recibió aportes de humedad importantes en lo que va de un ciclo que empezó con suelos no repuestos de la feroz sequía del verano pasado», advirtió el informe.

Además, precisó que se estima que casi 2,5 M de ha trigo -el 46% sembrado- está en condiciones regulares a malas por eso, el área que quedaría sin llegar a cosecha se ubica en el orden de las 340.000 hectáreas.

Por último, destacó que el buen clima para los cultivos privilegió este año solo al sudeste de Buenos Aires donde las lluvias afianzaron un escenario de alta productividad. Por eso, Buenos Aires se coloca «a la cabeza de pelotón» de los rindes trigueros provinciales en la Argentina, con un rinde promedio estimado en 33,5 quintales por hectárea.

Sin embargo, en el resto del país, los distintos grados de afectación por la falta de agua dejan los rindes por debajo de los 30 quintales por hectárea.

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