La falta de lluvias complica la actual campaña de trigo

El otoño en la provincia de Buenos Aires y en Río Cuarto fue el más seco de los últimos 60 años. La zona de Junín tuvo el otoño más seco desde 1963 a esta parte.

POR JOSÉ LUIS AMADO -PERIODISTA AGROPECUARIO- PARA DIARIO LA VERDAD.

Entre los productores, la frase más escuchada es: “el clima no acompaña”. Y es verdad, tanto es así que al día de hoy el avance del área sembrada con trigo ronda el 70%.
Por supuesto que la denominada Pampa Húmeda es muy amplia y por lo tanto hay zonas que escapan a las generales de la ley, por caso una zona muy puntual del sureste de Santa Fe que recibió 17 milímetros en la última lluvia. Esos chaparrones cayeron sobre un área de 1,4 millones de hectáreas. Es en esa zona donde se pudo seguir implantando hasta hace algunos días, pero en el resto de la región se pasa todo a soja de primera.

“En el sur de Santa Fe, como en Bigand, se necesitarían unos 20 mm para concluir con el trigo. Desde Venado Tuerto hacia el sur, las mejores condiciones iniciales permitieron cumplir con los planes de siembra. En la región son pocos los productores que cuentan con semillas de ciclo corto y que van a esperar unos días más por agua”, indicaron especialistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

Por otra parte, el este cordobés viene perdiendo humedad en superficie desde hace semanas. En Marcos Juárez, la siembra alcanzó tan solo el 50% de lo previsto y crecen en condiciones óptimas. Hacia el norte bonaerense, las tareas llegan al 85% de lo planificado. En General Pinto, la siembra se acercó al 90% de los lotes asignados. En términos generales, la superficie de trigo 2022/23 podría sufrir un recorte de entre un 25 a un 40% respecto al ciclo anterior.

Mirando el cielo
La falta de humedad genera preocupación tranqueras adentro. “En Pergamino, las demoras en los nacimientos son de alrededor de 20 días. De no llover, habrá grandes daños si se generan heladas intensas. En Bigand, el crecimiento es lento y se observan daños considerables. En General Pinto, la primera tanda, está mejor. En cambio, la segunda, experimenta una importante pérdida de plantas”, señalaron los técnicos de la BCR.

En el centro sur de Santa Fe, las lluvias recientes emparejaron el nacimiento de los lotes implantados y se corrigen las fallas de germinación por la falta de lluvias.
La campaña se caracteriza por la falta de fertilización como consecuencia de la escasez de humedad. Los procesos de fertilización están frenados y la demanda podría desbordarse cuando se normalice el escenario climático. Gran parte de los productores iniciaron la siembra del cereal solo con arrancadores.

La idea era terminar la fertilización con urea en función de las precipitaciones, pero desde la comercialización advierten que las ventas de superfosfato simple están suspendidas. Sin embargo, en Las Rosas cayeron 15 mm. Cambió el ambiente dramáticamente y la demanda de fertilizantes se disparó permitiendo completar las siembras y fertilizaciones pendientes.

Una seca histórica
En Santa Fe, faltan entre 100 y 150 mm para llegar a las medias históricas de lluvias de otoño. En Córdoba la demanda es de entre 75 a 125 mm. En el noroeste de Buenos Aires, el otoño 2022 le debe unos 150 mm.

Junín es un caso especial, porque el ultimo otoño fue el más seco es el más seco desde 1963 a esta parte; es decir de los últimos 59 años. No es para que se alegren los productores juninenses, pero Río Cuarto (Córdoba), tuvo el otoño más seco desde 1961.

Toda esta situación ha determinado que la zona núcleo siembre 400 mil hectáreas menos que en la campaña 2021. De acuerdo al último informe de la Guía Estratégica para el Agro, el trigo 2022/23 está cerrando con la siembra la más baja de los últimos 5 años.

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