En el marco de la reciente aprobación de la reforma laboral, también el Gobierno logró dar luz verde al Régimen de Incentivo para la Modernización e Inversión (RIMI), una herramienta diseñada específicamente para atraer capitales hacia el sector productivo, ofreciendo un marco de previsibilidad fiscal para los próximos años.
El sector agropecuario, además de valorar el avance de la reforma laboral, hizo hincapié en la importancia de que se haya aprobado el Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI), el cual incluye proyectos de inversión en agricultura y ganadería. Se trata de una versión del RIGI, pero para las Pymes.
Cuando el pasado viernes a la madrugada la Cámara de Diputados de la Nación, aprobó por 135 votos la Ley de Modernización Laboral (más conocida como Reforma Laboral), también se aprobó el Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI).
Importancia para el agro
Básicamente el RIMI es una herramienta similar al Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI), pero que incluye proyectos del sector agropecuario entre los que pueden ser beneficiarios, no como el RIGI que los excluye. Para las microempresas, el piso se fijó en US$ 150.000, ascendiendo gradualmente hasta los US$ 9 millones. El objetivo es que firmas de todo tamaño puedan renovar bienes de capital y mejorar su capacidad instalada.
“Celebramos la aprobación en la Cámara de Diputados de la Ley de Modernización Laboral y del capítulo del Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI)”, señaló el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) ese viernes a primera hora.
La entidad que conduce Gustavo Idígoras recordó que pudo introducir elementos claves en el capítulo RIMI para “alentar nuevos procesos de inversión en todo el agro”. En especial, citó la posibilidad de invertir en riego agrícola y en ganadería, así como también en la posibilidad de realizar cómputos de IVA para industrias como la avícola o porcina.
“Seguiremos trabajando en buscar incluir elementos claves para el resto de las empresas del agro y en una reglamentación que logre plasmar en términos prácticos los nuevos elementos que surgen de la ley tanto en la parte laboral como el capítulo de inversiones”, subrayó el CAA.
En tanto, también la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), también destacó la aprobación de la reforma laboral y del RIMI. “Avanzar hacia un marco normativo moderno es clave para fomentar el empleo formal, la competitividad y el desarrollo productivo en todo el campo argentino”, enfatizó la entidad madre de las cooperativas agropecuarias de todo el país.
Asimismo, las Bolsas de Cereales de Bahía Blanca, Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos; y de Comercio de Chaco, Rosario y Santa Fe, manifestaron su respaldo a lo aprobado en el Congreso, con el siguiente comunicado: “Las Bolsas de Cereales y de Comercio firmantes expresan su respaldo a la reciente aprobación en la Cámara de Diputados de la Ley de Modernización Laboral y la creación del Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI). Ambas iniciativas, que ahora aguardan su tratamiento en el Senado, son consideradas pilares fundamentales para la actividad económica de la Argentina”, expresaron.
El impacto del RIMI
En concreto, todo el sector celebró la incorporación del RIMI; una herramienta diseñada para motorizar proyectos de inversión de escala media.
Por ejemplo una Pyme podría obtener beneficios concretos, como lo es la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias con deducción en una sola cuota para equipos de riego. Otro ejemplo es el de poder obtener una alícuota del 10,5% para en energía eléctrica para riego de cultivos, además conseguir la devolución del IVA en solo 3 meses. Y, además, si se utiliza para usar en tecnologías de riego, no tiene monto mínimo de inversión. Solamente esto, podría ampliar la frontera agrícola en miles de hectáreas dedicadas a la agricultura extensiva.
En síntesis, este régimen facilitará la amortización acelerada de bienes de capital (queda excluida la compra en pick-ups), y será un catalizador para la expansión de sectores productivos clave, permitiendo que las cadenas de valor se consoliden con tecnología de vanguardia.
















