Lo explicó el productor Eduardo Sánchez y destacó que la situación es insólita. Esperan recibir menos de 200 pesos por kilo entregado en la presente vendimia. Dijo que hay vino que está sobrando en el mercado interno.
Las crisis en las economías regionales siguen mostrando postales insólitas en las distintas provincias del país. Esta vez en San Juan y por estos días en plena vendimia, aseguraron que la uva que entregan a las bodegas para elaborar vinos no tiene precio.
Una situación que según el productor Eduardo Sánchez no se vio nunca y muestra el colapso de las industrias que tienen sobrestock y no están logrando comercializar más vino. Señaló que las expectativas son muy malas para los productores y esperan recibir pagos en cuotas, tal vez menores a los 200 pesos por kilo de uva. El valor es el que se viene pagando fijo desde 2024 a los viñateros y en varías cuotas. Reconoció que muchas hectáreas de vid se irán perdiendo porque no se encuentra un consumo que las justifique. Propuso en tanto ofrecer más productos para exportar, como el jugo de uva, y de esa manera asegurar la compra a los productores.
No nos dan precio
“La uva la estamos entregando a las bodegas sin precio. Es algo que no ha pasado otros años” aseguró el productor sanjuanino, resaltando la peor cara de su actividad. “La uva el año pasado se pagó 200 pesos por kilo, al igual que en el 2024, y ese valor el productor lo recibe en cómodas cuotas a lo largo del año. Pero lo complicado este año es que no tenemos precio”, enfatizó.
Dijo que existen diversas valuaciones para el tipo de uva que puede ir a industrias. “Hay diferentes tipos de uva. Las uvas que se usan para pasas tienen su mercado que medianamente está funcionando. El mercado de uva para vino es el que está problemático y también las uvas que se destinan a mosto (jugo de uva). La mayor cantidad de uva que se produce generalmente (casi el 90%) tiene como destino la vinificación o el procesamiento como mosto”, explicó.
Especulación
Sánchez relató que la cotización a la baja del precio de la uva para vino se debería a una aparente sobreoferta. “Hay un pequeño sobrestock de vino del año pasado y eso impulsa a las grandes corporaciones a cotizar a la baja la uva. Y ahí está el reclamo de todos los productores porque se pague un precio más o menos justo. Hoy un precio justo para nosotros sería de unos 300 pesos como mínimo”, proyectó.
Y resaltó “Tenemos un gran impacto de la inflación de los últimos dos años. La producción de uva requiere mucha mano de obra y por ello también arrastra un problema social importante. Hay fincas que no se van a poder trabajar este año. La vid requiere podas, atadas, laboreo (de la tierra), herbicidas, insecticidas, fungicidas. Es un cultivo intensivo”, detalló.
Apuntó que los costos inciden además en mayor medida en frutas finas que requieren mayores cuidados. “Hay variedades de uva que rinden menos kilos, ahí el clavo es más grande todavía”.

Abandonando plantaciones
El productor recordó que ya en los últimos años varios productores vienen dejando de cuidar sus viñas por falta de recursos. “Hay productores que dejaron de trabajar hectáreas por la crisis hídrica. En este momento nos están entregando de los diques un 28% de agua de riego de lo que recibimos hace 10 o 20 años atrás. Es decir si antes nos alcanzaba el agua para hacer 10 hectáreas de uva, hoy tenemos sólo para regar 2,8 hectáreas. Está tremendo este tema también”, comentó.
Mucho vino común
Para Sánchez parte del problema actual es que no hay variedad de productos exportables que puedan ser una alternativa para la compra de materia prima al productor. “El problema es que nosotros (la Argentina) producimos muchos vinos comunes que no son exportables. Pero esas variedades también sirven para hacer mosto de uva concentrado que es un producto que se puede vender a más países. Hay que empezar a ver cómo se puede reconvertir la oferta. No es algo tan fácil de un año a otro. Pero sí creo que habrá que eliminar algunas variedades de uva porque no tienen mercado. O sea hoy un vino de baja calidad no tiene mercado”.
El productor recordó que por la baja rentabilidad, en los últimos años se redujo notablemente la producción de uva. “Históricamente en San Juan, hace 20 años atrás, producíamos unos 700 millones de kilos de uva. Hoy producimos 400 millones. Mendoza producía unos 2.400 millones de kilos. Entre las dos provincias llegábamos a los 3.000 millones. Pero hoy no llegamos a los 2000 millones entre las dos”.
Sánchez enfatizó que el problema se siente especialmente entre las principales provincias vitivinícolas. “Hay varias provincias que producen vinos, pero en varios casos las producciones se hacen más con fines turísticos. Y eso está bien porque de alguna forma promocionan el vino”.
En plena vendimia
La vendimia en la zona productora arranca tradicionalmente desde diciembre hasta marzo/abril (dependiendo de las variedades de uva). Por lo que por estos días hay expectativa por poder sacar en tiempo y forma la producción hacia las industrias. “No tenemos mucha esperanza, pero algo de fé hay en que llegue una noticia que nos dé un alivio. De parte de las bodegas sabemos que están todas con vino y por eso tienen las compras trancadas”, analizó.
En referencia a la acción de los gobiernos provinciales consideró que faltaron planes estratégicos para tener más alternativas de venta de la producción. “Yo integro la mesa vitivinícola, nosotros le ofrecimos al gobierno (de San Juan) cuando asumió elaborar un plan estratégico para la provincia. Un plan integrador para todo el sector agropecuario. Es algo que no se ha hecho ni siquiera a nivel país. Y serviría para que no lleguemos a dónde estamos hoy. Lamentablemente nunca nos llamaron. Hubo algunos anuncios, pantallas de humo, siempre fue así, no se ven los problemas hasta que explotan”.
Profundizó en su crítica y apuntó a que “también lamentablemente los funcionarios del sector agro, si vienen del sector, son de la parte que ha fracasado. Y los que vivimos de nuestros emprendimientos difícilmente nos metemos en la política. Entonces vemos que hay un error en tratar de manejar a la producción desde la política y la producción responde a la lógica de la producción”.
Diferenció en tanto que pese a los problemas económicos en general los viñateros están de acuerdo con la lógica económica del gobierno nacional. “Estamos de acuerdo con la lógica de mercado, con bajar el gasto público y que los gobiernos provinciales no despilfarren ingresos al igual que los municipales”.
Vender más
El productor enfatizó que la solución para los productores sería tener más compradores de su producto. “Cuando hay sobrestock como en este caso, los gobiernos tendrían que ayudar a exportar todos los saldos. Es como un almacén, siempre pongo este ejemplo, el almacén le tiene que vender a todos en su vecindario. Si le vende sólo a sus familiares se funde. Esto lo tienen que entender los funcionarios”.
Remarcó finalmente que hay varios productos que podrían aumentar su cuota exportable. “Además de vinos y jugos, se pueden vender más pasas. Se podría potenciar el consumo en fresco de la uva. Se pueden elaborar algunos alcoholes a partir de la fruta también”, enumeró.
















