Biocombustibles: Preocupados por el impacto electoral, los K negociarían

Preocupado por el impacto electoral, el kirchnerismo negocia la ley de biocombustibles. Tras el fracaso de la oposición en prorrogar la promoción, estudian un corte local más cercano al actual. Córdoba y Santa Fe presionan con los senadores oficialistas y diputados opositores.

Informa la web lapoliticaonline.com que la fallida sesión para prorrogar el sistema de promoción de biocombustibles pedida por Cambiemos y los diputados del gobernador de Córdoba Juan Schiaretti, que significó un fracaso del lobby de las cerealeras, aceleró la negociación por la nueva ley que propone Máximo Kirchner y presentó el secretario de Energía, Darío Martínez.

El proyecto aún no está presentado y el borrador que circuló podría tener algunos retoques para calmar los reclamos empresariales y, sobre todo, aliviar las presiones en Santa Fe y Córdoba, donde el Gobierno arriesga senadores en octubre. Si acumula derrotas en alguna de las ocho provincias que elijen representantes en la Cámara alta podría quedar al filo del quórum.

En Santa Fe, sede de las plantas más grandes de biodiesel, están en juego las bancas de Roberto Mirabella y María de los Ángeles Sacnun, quienes promovieron la ley con la prórroga hasta 2024 de los beneficios a los biocombustibles aprobada en octubre y la reclaman pese a que el Gobierno ya anunció un cambio de rumbo. En una elección de tercios, con el socialismo y Cambiemos como opositores locales, el reparto de las tres bancas del Senado es una tómbola.

En Córdoba, donde se encuentran las principales plantas de bioetanol a base de maíz, buscará renovar el senador oficialista Carlos Caserio, presidente de la Comisión de Presupuesto, quien necesita ganarle a la lista presentada por Schiaretti para seguir seis años más en el Congreso.

Sin chances que Diputados la sancione, legisladores, empresarios y funcionarios intensificaron las negociaciones por zoom sobre la base del borrador de nuevo proyecto repartido por Máximo, que establece un régimen hasta 2027 con chances de llevarlo a 2030 y concentra el mercado local en las pequeñas y medianas empresas.

Una de las alternativas para reunir una mayoría en ambas Cámaras y evitar un costo político alto en la zona electoral más difícil para el Gobierno es encontrar un porcentaje de corte obligatorio de biocombustibles intermedio entre el actual y el más bajo propuesto Máximo en su proyecto, que aún así quedará muy por debajo del que piden los empresarios del sector.

Los tiempos urgen: el 12 de mayo vence la ley actual, sancionada en 2006, y si no hay acuerdo antes de esa fecha todos pierden. «El año pasado (el ministro de Desarrollo Productivo) Matías Kulfas quería eliminar la promoción, porque lo considera un costo fiscal excesivo. Ahora quedó claro que no se va a prorrogar porque no están los votos, pero puede haber un nuevo proyecto intermedio que sea mejor que nada. El problema más grande fue la falta de coordinación del oficialismo y el stress de llegar sin saber nada hasta último momento», explicó a LPO una fuente del sector.

Con los remiendos que tuvo la ley a través de resoluciones, el porcentaje de corte de biodiesel en el gasoil es del 10% y del bioetanol en las naftas del 12%. La nueva ley, presentada en una reunión de la comisión de Energía por Martínez y el rosarino Marcos Cleri, baja el primero a 5% y a 10% el segundo, aunque en este caso queda sólo el 4% para las plantas de maíz que dominan la industria cordobesa y un 2.5% de esa porción debe destinarse a las pymes.

Los grandes jugadores presionaron a los diputados de Schiaretti y al jefe de cambiemos Mario Negri, también cordobés, para que exigieran mantener sus beneficios en una sesión especial, que fracasó estrepitosamente: ni siquiera garantizaron a sus compañeros de bloque. Algunos de los diputados que la promovieron destacan que al menos lograron instalar el tema en los debates nacionales.

Máximo propone destinar otro 6% del corte en las naftas al bioetanol diseñado con azúcar, un volumen por encima de su capacidad de producción, más que suficiente para tranquilizar a los legisladores de Tucumán, Salta y Jujuy. Ninguno de los oficialistas de esas provincias pisaron el recinto el jueves, como habían amenazado semanas atrás, aunque tampoco lo hicieron los santafesinos y cordobeses del Frente de Todos, una muestra de poder de Máximo. En el Senado, el panorama es diferente.

Privilegiar la producción con azúcar se debe a que al no ser un commodities no transporta cotizaciones internacionales que se trasladen al surtidor, como ocurre con la soja y maíz. «No hay ninguna posibilidad de mantener los cortes actuales sin tener un sexto aumento de combustibles este año que se traslade al resto de las actividades económicas», sostuvo ante LPO uno de los legisladores que participa de las negociaciones entre legisladores y empresarios por zoom.

El proyecto que en noviembre presentaron los diputados cordobeses que responden a Schiaretti, liderados por Carlos Gutiérrez, eleva hasta 27.5% el corte de bioetanol, el mismo porcentaje que tiene Brasil, donde se produce en mayor medida con azúcar. El biodiesel lo quieren llevar a 15%, imposible de plantear en la Rosada.

La otra discusión es el precio, que actualmente está regido por una fórmula que en 2020 no se cumplió, porque hubiera provocado una suba aún más abrupta del combustible. Los valores quedaron por debajo de los costos, las plantas se paralizaron y una nueva ley, sea cual sea su versión, podría reactivarlas con sólo mejorar un poco los números. El proyecto oficial la dejaría a criterio de la Secretaría de Energía y su titular Darío Martínez, cuentan en el sector, fue bastante más contenedor que su antecesor Sergio Lanziani.

Además de ser una parte interesada, los cordobeses tienen la capacidad de garantizarle una mayoría al oficialismo en Diputados junto a la dupla de socialistas santafesinos con la que comparten el interbloque federal. Pero de todos modos cualquier negociación para acordar una nueva norma en torno al proyecto de Máximo debería incluir a Caserio y Sacnun, para que tenga garantías de ser sancionada en el Senado.

Como señal de apertura a la negociación, el jefe de los diputados del bloque federal, Eduardo «Bali» Bucca, no asistió a la fallida sesión de este jueves para prorrogar la promoción actual, a la que también pegaron el faltazo los diputados de Cambiemos de las provincias petroleras, cuyas empresas quieren participar del nuevo diseño del negocio o al menos obtener beneficios similares a sus hermanos menores.

Máximo y el camporista santafesino Marcos Cleri sostendrán la cuota de corte local para las pequeñas y medianas empresas (los grandes jugadores no suelen participar, pero creían que había llegado el momento de hacerlo) y buscarán emprolijar la cadena de comercialización.

La Bolsa de Cereales de Rosario reconoció que un 30% de las exportaciones de biodiesel fueron a la Isla de Malta, Cleri contó que en ese archipiélago nadie lo consume pero curiosamente existe un paraíso fiscal, con empresas dedicadas a triangular comercialización a mercados europeos.

«Sospechamos que vendan aceite y figura bio para pagar menos retenciones», dicen en el oficialismo y sostienen que «las principales exportadoras de granos están más interesadas en mantener la promoción para pagar menos impuestos, pero en eso no vamos a ceder. El corte no les preocupa tanto».

Las empresas de biocombustible acusan a las petroleras de no haber siquiera intentado producir cuando se detuvo el mercado interno. Dicen que algunos importaron y ni siquiera llegaron a abastecer el mercado local de fósiles.

Y en un choque de intereses como no se veía hace tiempo en el Congreso, cada parte tiene respaldo internacional para defender su postura. Los promotores del bio recuerdan que el acuerdo de París para detener el cambio climático obliga a Argentina a tomar medidas para bajar la emisión de gases de efecto invernadero y producir más combustibles fósiles no sería el caso.

«Se podrían perder mercados de exportación de cualquier producto, como le pasa a Brasil con el Amazonas. Mucho más ahora que el mundo está proteccionista por la debacle económica», ejemplifican y recuerdan que Joe Biden, flamante presidente de Estados Unidos, retomará la agenda ambiental que había abandonado Donald Trump.

En las provincias petroleras admiten que el crudo «tiene mala prensa», pero recuerdan que Argentina acumula denuncias de dumping ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por subsidiar una industria competitiva como la de biocombustibles.

La Comisión de Energía de Diputados recién convocará a otra reunión cuando el proyecto esté finalizado y negociado, un trámite que no debería demorarse, porque el plan original de extender el régimen actual de promoción por un año para discutir una ley mejor más relajados se frustró con la judicialización, que tuvo más que ver por la falta de precio que con la demora en la prórroga. No queda otra que buscar acuerdos rápidos. Y los interesados son demasiados.

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