Estiman unos u$s5.600 millones más de lo previsto por la soja

El aumento del precio de la soja de los últimos meses puede brindarle un aporte «extra» a las alicaídas reservas del Banco Central. ¿Cuánto puede aportar?, ¿será suficiente para calmar al dólar?

La escasa cantidad de dólares que tiene disponible el Banco Central en sus reservas, implica que el Gobierno deba estar muy atento a toda posible fuente de ingresos de divisas.

En este sentido, la escalada en el precio de la soja desde agosto pasado a la fecha, para tocar una nueva referencia de u$s500 la tonelada, generó que, calculadora en mano, las autoridades empiecen a estimar una llegada «extra» de divisas estadounidenses.

Al respecto, un informe de la consultora Analytica sostiene que, por los elevados precios internacionales, este año el complejo sojero puede aportar hasta u$s5.600 millones más de los previstos a las reservas del BCRA. Asimismo, afirma que el fisco podría recaudar unos $300.000 millones adicionales.

«Un efecto que podría ser mayor, ya que el saldo de cosecha sin liquidar es significativo, si el Gobierno lograra comprimir la brecha cambiaria con una política sostenible de tasas de interés», detalla el escrito.

De todas formas, indica que algunas de las causas que explican el aumento de los precios de las commodities son «transitorias». Aunque lo más importante que advierte Analytica, respecto al ingreso de más dólares a los esperados, es que «los efectos sobre la economía real serán acotados».

Los precios de las principales commodities que exporta la Argentina crecen de forma sostenida desde agosto por factores financieros y climáticos. Desde entonces, la cotización de la soja en Chicago subió 55% y la del maíz 54%.

«Son los niveles más altos desde 2013 para el maíz y desde 2014 para la soja. Se trata de un cambio favorable de cara a un acuerdo con el FMI que, posiblemente, tenga como objetivo central la acumulación de reservas», afirma Analytica.

Así, sostiene que un escenario de mayor ingreso de dólares comerciales puede redundar en menores condicionamientos futuros sobre la política económica.

De esta forma, con las estimaciones actuales de producción, y a precios de diciembre, Analytica sostiene que este año el complejo sojero podría aportar u$s4.000 millones adicionales al mercado único y libre de cambios. Y un adicional de $302.800 millones (+0,8% del PBI) a la recaudación por derechos de exportación.

«En un escenario más optimista, tomando los precios de los futuros de soja a mayo de 2021 (u$s504), esos valores pueden llegar a u$s5.600 millones», aclaran los economistas de esta consultora.

A ello, acota que el «impacto podría ser aún mayor», ya sostiene que los productores sojeros aun disponen, de acuerdo con el Ministerio de Agricultura, de un stock de 7,2 millones de toneladas. Una cifra que representa el 14,5% de la cosecha del año pasado.

«Con la actual brecha cambiaria y las expectativas de devaluación aún activas, difícilmente ese stock pueda reducirse de manera significativa», indica Analytica.

Al respecto detalla que las declaraciones de exportación de soja en las primeras semanas de enero siguen bajas, en niveles de 2020, en tanto las de harina de soja se ubican por encima del promedio de 2011 a 2019, al igual que las liquidaciones de trigo y maíz.

Además, analiza que, «más allá del importante efecto financiero de los mayores precios, los impactos sobre el PBI serán bajos». En parte, explica que esto se debe porque se espera una menor cosecha, lo que implica una retracción de la actividad primaria, de su logística y de la producción de derivados asociada.

A su vez, cita que las exportaciones del complejo oleaginoso y cerealero «apenas» representan el 5% del producto bruto interno (PBI). Incluso, se menciona que la Bolsa de Cereales estima que la producción de soja caerá 5% respecto de la última campaña, principalmente por la falta de lluvias.

«Lo mismo sucede en Brasil, donde si bien se espera una producción récord por el crecimiento del área sembrada, será inferior a la proyectada», afirma Analytica.

Un dato a tener en cuenta, ya que en Argentina y Brasil se concentra el 52% de la producción mundial de soja, lo que significa que la evolución de las lluvias todavía condiciona los precios de corto plazo.

Más dólares, pero siguen los riesgos
En cuanto a las perspectivas para los próximos meses, desde Analytica dicen que, a partir de marzo-abril, la soja generará mayores excedentes en el mercado de cambios que «fortalecerán las reservas internacionales».

Sin embargo, alerta que «no hay condiciones para garantizar que ese flujo sea permanente, y el pasado así lo demuestra».

Por ende, concluye: «La inteligencia del Gobierno estará en aprovechar el mayor ingreso previsto de dólares para acomodar su política monetaria, con tasas de interés reales positivas, y lograr a reducir la brecha cambiaria y la inflación».

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