¿Reabre Vassalli Fabril?
La histórica fabricante de cosechadoras Vassalli Fabril quedó a un paso de cambiar de manos y la nueva conducción asumirá el pasivo, retomará la producción y buscará cerrar la transferencia accionaria antes de agosto.
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El plan inmediato será entregar las máquinas pendientes desde fines de 2024 y recuperar equipos estratégicos, mientras avanza en el desarrollo de una nueva línea de cosechadoras de gama media con componentes de Claas, Bosch y Scania.
La estrategia también apuntará a reconstruir la red de concesionarios y relanzar
programas de recompra, reacondicionamiento y canje para captar a productores que hoy no acceden a equipos valuados entre u$s800.000 y u$s1 M.
En este marco y después de un largo tiempo de silencio, abandono e incertidumbre, el viernes 24 de julio una escena volvió a despertar esperanza en Firmat. Frente a la emblemática fábrica de cosechadoras había una cosechadora 0 km apareció estacionada frente a la histórica planta de Vassalli Fabril S.A.
Se trata de una V-570 E, recién salida de la línea de ensamblaje. Una imagen que contrasta con el deterioro que mostraba el predio durante los últimos meses y que vuelve a encender la ilusión de que la fábrica pueda recuperar su actividad.
Durante la mañana del pasado viernes, el frente de la emblemática planta de Vassalli Fabril S.A. ofreció una imagen distinta a la que se venía repitiendo en los últimos meses. Para sorpresa de quienes circulaban por la zona, una cosechadora nueva se lucía estacionada bajo las históricas letras de la firma.
Se trata del modelo V-570 E, la primera unidad en aparecer en la fachada del gigante fabril firmatense tras un prolongado parate operativo, en un predio donde el crecimiento del césped y la falta de mantenimiento edilicio ya comenzaban a reflejar el freno de la actividad.
La propuesta del CEO y el esquema de pagos
Pese a este movimiento, la abultada deuda salarial con el personal continúa sin resolverse. Según relataron los propios trabajadores, la semana pasada recibieron un pago de aproximadamente $100.000 por operario, proveniente de la venta de repuestos. A principios de mes habían percibido un monto similar de manos de Roberto Chinelli, CEO designado por el grupo inversor interesado en adquirir la empresa, al momento de proponerles reactivar la fabricación.
En ese marco, el directivo argumentó que resulta imposible operar con normalidad debido al embargo que pesa sobre las cuentas bancarias de la firma. Justificó así la necesidad de comenzar a producir como un gesto clave para demostrar que la fábrica permanece activa, generar movimiento y reconstruir la confianza del mercado.
A cambio de acompañar esta reactivación, los empleados recibieron ese desembolso inicial de $100.000 y el compromiso de percibir $1.200.000 a finales de julio, suma que se descontaría de la deuda histórica que la empresa arrastra con ellos desde 2025.
La postura de la UOM
La aceptación de esta propuesta por parte del personal no contó con la participación directa de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Firmat. Su secretario general, Diego Romero, se mostró cauto y desconfiado respecto del desembarco de los potenciales compradores. Sin embargo, enfatizó que desde el gremio “no pondrán palos en la rueda” durante el proceso de transición o eventual. La gran pregunta sigue abierta: ¿Es el comienzo del renacer de Vassalli o solo un alivio momentáneo?




