El Niño podría abrir la puerta a una cosecha récord de maíz
Se acaba de conocer que la producción de maíz para la campaña 2026/2027, podría llegar a 70,5 millones de toneladas. El súper Niño mete miedo, pero hay indicios que podría beneficiar este cultivo.
Ajustes de Voz
Elige una voz para la lectura
Ajustes de Texto
Tamaño de Fuente
Interlineado
Por: José Luis Amado -Periodista Agropecuario- Exclusivo para GRUPO LA VERDAD
El dato del título de esta nota es porque la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) elevó la estimación de siembra de maíz a 10,6 millones de hectáreas para la campaña 2026/27. Esta nueva proyección representó un incremento de 200.000 hectáreas respecto de las estimaciones del mes pasado.
Según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA), el cereal comenzó a ganarle superficie a la soja en la comparación de márgenes brutos. La mejora respondió a un menor recorte de área en el norte y la pampa húmeda.
Con este panorama, la cosecha maicera alcanzará un piso de 67,5 millones de toneladas. Además, la producción podrá acercarse al récord histórico de 70,5 millones de toneladas si se consolida un evento de El Niño fuerte en el verano.
El Niño, es la clave
El cambio de tendencia interrumpió la caída del 7,3 % que proyectaba la entidad bursátil hace un mes. En aquel momento, la preocupación por la plaga de la chicharrita y los fletes amenazaba con reducir un 40 % el área maicera en el norte. Sin embargo, la situación sanitaria y comercial mostró señales de alivio.
Al analizar este repunte, los técnicos de la Bolsa rosarina explicaron: «La ecuación no cambió. Sin embargo, no se ve presencia de chicharrita. Y entre promociones, bonificaciones, agroquímicos y descuentos que se ofrecen con la compra de semilla, la caída de área va a ser menor».
Por el contrario, la intención de siembra de soja sufrió un recorte de 100.000 hectáreas para el nuevo ciclo. De esta forma, el área total de maíz se ubicará un 3,6 % por debajo de la campaña previa. Con 8,9 millones de hectáreas destinadas a grano comercial, la producción de maíz empataría la marca récord si el clima acompaña.
En cuanto a la siembra de maíz temprano, desde la Bolsa recomiendan sembrar con temperaturas de suelo por encima de los 12°C para asegurar una germinación uniforme. Sin embrago, en los últimos días la región registró temperaturas por debajo de 0°C poniendo en riesgo los lotes ya implantados. En este sentido, varios técnicos de Junín, se inclinan por una postura más cautelosa, pues consideran que adelantar la implantación bajo las actuales condiciones térmicas implica asumir un riesgo innecesario. “Nos parece muy aventurado y bastante riesgoso adelantar la implantación bajo las actuales condiciones térmicas”, explican.
La importancia de la fertilización
En este contexto, María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de FERTILIZAR, destacó la oportunidad que presenta la nueva campaña: “Tenemos agua disponible y genética con un enorme potencial. El desafío es que la nutrición no se transforme en el factor que limite ese rendimiento. Cuando las condiciones acompañan, es justamente cuando más tenemos que conocer qué nutrientes puede aportar el suelo y cuáles debemos complementar para transformar esos recursos en más producción”.
En las últimas décadas, el mejoramiento genético permitió incrementar sostenidamente el potencial de rendimiento del maíz y otorgarle una enorme versatilidad, posibilitando planteos de siembras tempranas y tardías en ambientes productivos muy diversos.
Sin embargo, los especialistas advierten que ese avance genético debe estar acompañado por una nutrición adecuada. Independientemente de la fecha de siembra, el cultivo mantiene sus requerimientos nutricionales y necesita disponer de los nutrientes necesarios para expresar su potencial.
Según González Sanjuan, un maíz de 120 quintales de rendimiento tiene un requerimiento aproximado de 260 kg de Nitrógeno y 48 kg de Fósforo como nutriente entre otros nutrientes. Si transformamos esos valores a fertilizante, entenderemos que la brecha de aplicación de nutrientes explica, en gran medida, las brechas de rendimientos. A nivel país y en promedio, cosechamos un 30% menos del grano de maíz que podríamos cosechar.
Más agua, mayor oportunidad
La nueva campaña comienza, en muchas regiones productivas, con perfiles de suelo recargados como consecuencia de las lluvias registradas durante los últimos meses. Este escenario representa una oportunidad para el maíz, pero también exige acompañar la disponibilidad hídrica con una adecuada estrategia de diagnóstico y de fertilización balanceada. Contar con una buena oferta hídrica no garantiza la oferta de nutrientes.
Por el contrario, una adecuada disponibilidad de nutrientes permite mejorar la eficiencia en el uso del agua y que el cultivo aproveche mejor cada milímetro disponible para transformarlo en rendimiento. Ensayos de largo plazo de la Red de Estrategias de FERTILIZAR muestran incrementos entre 22 y 44% en la eficiencia de uso del agua cuando los cultivos de maíz están bien nutridos, pasando de menos de 12 kg de grano por milímetro de agua caída, a casi 17 kg de grano/mm (en 500 mm representa una diferencia aproximada de 2500 kg de maíz).
“Agua y nutrientes deben pensarse en forma integrada. Un cultivo bien nutrido tiene mejores herramientas para aprovechar el agua disponible. Por eso, frente a perfiles recargados, el diagnóstico cobra todavía más importancia: tenemos una oportunidad productiva que no deberíamos desaprovechar por deficiencias nutricionales que podemos anticipar y manejar”, explicó Esteban Ciarlo, coordinador técnico de FERTILIZAR.




