Ganadería: un boom que no llega a todos los sectores
El presidente de la Asociación Argentina de Angus, Amadeo Derito, aclaró que, dentro de la cadena de la carne, hay segmentos que están mejor y otros muy ajustados. Se destacan los criadores que hacen terneros.
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El presidente de la Asociación Argentina de Angus, Amadeo Derito, dio por finalizada una de las mejores primaveras de la raza. Los precios de la hacienda están marcando un diferencial excepcional, pero, a pesar de esto, no todos los productores y empresarios pecuarios están pasando por un buen momento.
Quienes hacen una invernada de compra están más ajustados porque están comprando con una relación flaco-gordo de 1,5. Es decir, paga el ternero a 6.500 o 7000 pesos y está vendiendo novillos gordos a 4.500 o 6000. Es decir, que los primeros 60 kilos que pone son para pagar esa diferencia, lo que le da márgenes muy acotados.
En ese marco, también situó a los feedloteros y frigoríficos que tienen que comprar. “Nosotros creemos que se vienen tiempos de mucha más competitividad y las incidencias para aquellos que no encuentren escalas van a ser números que no cierran y una posible salida de la actividad”, dijo Derito. Se necesitará seguir ajustando bastante para mantener la rentabilidad.
En esta nueva edición, varios referentes que participaron de la Semana Angus de Primavera mostraron un cierto ordenamiento que viene generando algunos cambios. Antes, la inflación, las restricciones y las ventajas de amigos políticos que ocultaban las ineficiencias.
Al mismo tiempo, expresaron que hace mucho tiempo la demanda de carne supera la oferta y la expectativa es que el proceso siga creciendo ya que los mercados mundiales y la suma de todos ellos sostiene la producción y la potencia.

Según Derito, el sector está ante la proximidad de la apertura de los mercados de Japón y Corea del Sur que se suman las ventajas que está otorgando la Comunidad Europea, de entrar a los países miembros con cuota cero y sin aranceles. “Son negociaciones particulares que están generando una demanda para que toda esta actividad funcione muy bien”, dijo.
Por ahora, los especialistas de la raza Angus afirman que la ganadería argentina no necesita demasiado. “Nos falta que el Estado nos apoye con caminos, porque es un tema crítico”, afirmó Derito y agregó que otro problema son las tasas viales que cobran los gobiernos locales y no las retornan en obras de rutas, caminos rurales o infraestructura.
“Hay que pensar que en el campo todavía hay gente que no sabe nunca si va a poder salir de su establecimiento si se produce una tormenta fuerte. Tampoco resolver un problema de salud, escolaridad, educación o sacar su producción frente a eventualidades climáticas”, señaló.
Esto es grave, enfatizó Derito haciendo un llamado de atención por las rutas nacionales. A priori, los ganaderos prometen ser más eficientes, mejorar la producción de pasto, la carga de los campos y tener índices de destete y procreo acordes para impulsar hacia arriba a toda la ganadería.




