Qué es el VISEC Carne y cuáles son las controversias
La ultima controversia del sector agropecuario tiene como protagonistas a los productores ganaderos, fundamentalmente a aquellos que venden hacienda con destino exportación.
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POR: JOSÉ LUIS AMADO –PERIODISTA AGROPECUARIO- EXCLUSIVO PARA GRUPO LA VERDAD
El VISEC Carne es una plataforma argentina de trazabilidad socioambiental creada para demostrar que la carne vacuna que se exporta proviene de campos libres de deforestación. Con esto se estaría cumpliendo con el Reglamento 2023/1115 de la Unión Europea, el cual exige que los productos importados, es decir aquellos que llegan a la Unión Europea, no provengan de campos deforestados posterior al 31 de diciembre de 2020.
De acuerdo a esto, el VISEC Carne posee trazabilidad total del animal, pues rastrea su recorrido desde su nacimiento y a lo largo de todos los establecimientos involucrados (cría, invernada/engorde) por los que pasa antes de llegar a la cadena exportadora.
Para que lo anterior se cumpla, el VISEC Carne utiliza imágenes satelitales y datos verificables asociados al número de RENSPA (Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios) del productor.
Cabe destacar que la inscripción a la plataforma VISEC Carne, no tiene costo para los productores ganaderos (los costos del sistema son absorbidos principalmente por los frigoríficos exportadores). También decir que, si bien el productor no exporta directamente a Europa, si su hacienda termina dentro de la cadena de un frigorífico exportador, necesitará que su campo esté registrado.
Claro está, todos los requisitos anteriores corren únicamente para los productores ganaderos que exportan, no para aquellos que comercializan en el mercado interno.
Las controversias
Uno de los puntos más sensibles es el financiamiento de la plataforma. En mayo de 2026, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) informó que la inscripción en VISEC Carne era gratuita para los productores.
Pero ocurre que hace unos días, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), denunció que productores de distintas regiones están recibiendo descuentos en el precio de su hacienda por no estar registrados en la plataforma de trazabilidad VISEC.
La entidad rechazó estas quitas y sostuvo que ninguna normativa obliga a los ganaderos a utilizar el VISEC Carne. Además, recordó que el reglamento europeo contra la deforestación comenzará a aplicarse el 30 de diciembre próximo y reclamó al IPCVA, que aclare los costos de una plataforma que, según señaló, había sido presentada como gratuita.
Además, CRA les exigió a los frigoríficos que suspendan los descuentos y recomendó a los productores solicitar por escrito los motivos de cualquier reducción en el precio. También advirtió que podría llevar las denuncias ante la Autoridad Nacional de la Competencia. “Lo que no puede aceptarse es que una exigencia comercial se transforme en una excusa para pagar menos por el trabajo del productor argentino”, concluyó.
La discusión económica presenta otra complejidad. Una res bovina puede comercializarse en distintos destinos, con cortes destinados a Europa, China o el mercado interno, por lo que CRA cuestiona que una condición vinculada al mercado europeo termine afectando el precio del animal completo. Sin embargo, la industria también puede argumentar que la imposibilidad de colocar determinados cortes en destinos de mayor valor modifica el resultado económico de toda la operación. Como se puede ver, la discusión es compleja.
En paralelo, la Argentina cuenta con argumentos productivos para posicionarse favorablemente ante las nuevas exigencias. De hecho, el IPCVA difundió investigaciones realizadas junto al CONICET según las cuales el 87% del territorio ganadero presenta “riesgo nulo de deforestación”.
La controversia se desarrolla, además, en un escenario en el que los involucrados se miran de reojo. No son pocos los productores que argumentan que resulta sospechoso que un productor argentino tenga que entregarle sus datos a una plataforma privada impulsada por quienes le compran.
Y si bien, la trazabilidad puede convertirse en una ventaja comercial, también representa costos adicionales y nuevas exigencias para los establecimientos. En Argentina, donde la cadena ganadera reúne sistemas productivos y escalas muy diferentes, la distribución de esos costos adquiere especial importancia. El desafío será evitar que las herramientas de acceso a mercados terminen generando barreras desproporcionadas para los productores de menor escala.
Por ahora, lo que sí está confirmado es que las exigencias europeas avanzan a paso firme y que la cadena cárnica argentina, si quiere vender a esos mercados europeos, no le va a quedar otra que demostrar trazabilidad y el origen libre de deforestación.
En este marco y por estas horas, se conoció que es verdad que hay frigoríficos que están pidiendo el VISEC Carne y que a quien no se inscribió le pagan menos. Los productores, por lo bajo, dicen que se trata de una extorsión y que deberían poder vender su hacienda con diferencias de precio determinadas por la calidad y por la categoría de los animales, no por su pertenencia a una plataforma. Así las cosas, seguiremos informando.




