El INTA Junín determinó densidades de siembra para el girasol en la región
Un experimento realizado en conjunto con la Asociación de Ingenieros Agrónomos de Junín evaluó distintas densidades y los márgenes resultantes.
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El girasol es un cultivo que históricamente tuvo importancia en el noroeste bonaerense, pero que fue perdiendo hectáreas en los últimos 20 años. Sin embargo, transformaciones en el contexto internacional, los períodos de sequía y las innovaciones en la genética del cultivo llevaron a que recuperara espacio en todo el país y, por lo tanto, en la región.
Es en este escenario que INTA Junín, en articulación con AIAJ, la UNNOBA y con el acompañamiento de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR), comenzó a trabajar en ensayos, experimentaciones, jornadas y redes de articulación técnica. Uno de los primeros trabajos desarrollados en este marco fue la evaluación de distintas densidades de siembra, con el objetivo de generar información local para la toma de decisiones productivas en la región.
Primer experimento sobre densidades
Durante la campaña 2025/2026, se llevó adelante en la localidad de Morse un experimento con diferentes densidades de siembra de girasol, comparando la empleada generalmente por el sector productivo con otras mayores y menores, con el objetivo de generar información local sobre el manejo del cultivo. La evaluación fue validada mediante verdades de campo, monitoreos de siembra, índices de vegetación de diferencia normalizada (NDVI), imágenes satelitales y el análisis de los márgenes brutos.
El trabajo arrojó como resultado que una densidad de 47.700 plantas por hectárea, que era la empleada habitualmente por el productor, daba mejores rendimientos y márgenes que densidades menores (34.500 pl/ha) y mayores (54.500 pl/ha).

Rendimientos (kg/ha) obtenidos con cada una de los tratamientos evaluados.
La metodología empleada
El trabajo realizado fortalece la generación de información local sobre el cultivo de girasol en el Partido de Junín y complementa las evaluaciones que ya se venían realizando sobre rendimientos de híbridos comerciales. El experimento se asentó sobre un suelo Hapludol típico, por lo tanto, con una buena aptitud agrícola. Se implantó el 15 de octubre utilizando el híbrido NK 3979 CL HO. Se instalaron tres franjas con una sembradora de precisión en base a una prescripción de 30.000, 45.000 y 60.000 plantas por hectárea.
Con el cultivo en estado V10 a V12, con un desarrollo previo a la formación del capítulo, se realizó un conteo de plantas que determinó la cantidad finalmente implantada. La cosecha tuvo lugar el 14 de marzo de 2026. Cada densidad fue pesada de manera independiente. El mapa de siembra fue generado a partir del monitor, que cumplió finalidades descriptivas, a lo que se sumó el procesamiento de imágenes satelitales Sentinel-2, que permitió establecer los índices de NDVI.
Para la elaboración de los márgenes brutos se tuvieron en cuenta los insumos, como fertilizantes, semillas y herbicidas, además de los costos de las labores de siembra, aplicaciones y alquiler del campo.
Lo que dejó esta experiencia
El trabajo realizado en conjunto por INTA Junín y AIAJ permitió evaluar el cultivo de girasol bajo distintas densidades de siembra y generar información local para futuras recomendaciones de manejo en la región. A partir de los análisis realizados, se pudo establecer que el mejor comportamiento productivo, tanto desde lo agronómico como desde lo económico, correspondió al planteo con una densidad de 47.700 plantas por hectárea, que obtuvo un rendimiento de 3.922 kilogramos por hectárea y un margen bruto bonificado de 619,22 dólares por hectárea.

Margen bruto para el tratamiento de densidad del Productor.
Entre los principales aprendizajes, el uso de información generada por monitores de siembra e índices de vegetación derivados de imágenes satelitales aportó una visión complementaria para comprender el comportamiento del cultivo. Las variabilidades observadas dentro del lote abren nuevas líneas de investigación para profundizar estrategias de siembra variable y manejo sitio-específico, integrando tecnología de monitoreo y agricultura de precisión para optimizar la toma de decisiones.
En la región, desde hace varias campañas, la Agencia de Extensión Rural Junín del INTA, junto con la AIAJ y la UNNOBA, articula experiencias de ensayos de rendimiento, redes y nuevas líneas de investigación. La red Girasol Norte Buenos Aires cuenta con un grupo de intercambio técnico al que pueden sumarse personas interesadas. Para más información, puede contactarse con el grupo de trabajo que llevó adelante el experimento: Guadalupe Tellería (INTA Junín), Paula Melilli (INTA Junín), Juan Ignacio Fariña (AIAJ)




