Hoy reanudó sus actividades la planta de acopio Cargill de Arribeños
La planta de acopio de cereales que Cargill Argentina posee en la ciudad de Arribeños, partido de General Arenales, comenzó nuevamente a operar después de un largo conflicto entre trasportistas de granos. Lo hizo bajo un operativo de seguridad y ya la empresa estaría en condiciones de operar normalmente.
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Tal como lo había anunciado, la multinacional Cargill, hoy volvió a operar su planta de acopio y venta de Agroinsumos en la localidad de Arribeños, partido bonaerense de Gral. Arenales.
Según informan productores locales, la planta de acopio, ubicada en inmediaciones del ingreso a la localidad, está controlada por dos patrulleros de la policía local y se les ordenó a los trasportistas que liberen una de las manos de ingreso a la planta. Por lo demás, ya los empleados se encuentran desarrollando sus tareas habituales.
El dato de último momento, y de forma extraoficial, es que Cargill Arribeños, se habría comunicado con los trasportistas para señalar que necesitaría de forma urgente entre 25 y 30 camiones. Lo cual habla de que el conflicto se encontraría en vías de solución.
Cabe destacar que hace un par de días, Cargill Argentina anunció que retomaría de manera controlada las operaciones en su planta de acopio en Arribeños. La medida fue adoptada luego de que las autoridades competentes implementaran un operativo de seguridad y medidas extraordinarias para resguardar la zona en donde se encuentra la planta de acopio de granos.
Desde la compañía remarcaron que el conflicto- que forzó el pasado 3 de junio el cese de actividades-, es completamente ajeno a su gestión y responde a disputas entre actores del sector del transporte de cargas. Asimismo, aclararon que este reinicio operativo no significa que el problema se haya resuelto ni representa una solución definitiva a la tensión existente en la región.
También, Cargill advirtió que mantendrá un monitoreo permanente sobre el desarrollo de las garantías de seguridad, y la continuidad de las tareas en la planta de acopio quedará supeditada de forma estricta a la existencia de condiciones estables que garanticen la integridad de las operaciones y de sus trabajadores.
Las razones del conflicto
Lo que terminó con el cierre de la planta de acopio Cargill, comenzó de forma tibia en 2025 y fue escalando en conflictividad hasta llegar a una protesta que involucró a una treintena de trasportistas locales que se quedaron sin cargas.
El conflicto gira en torno a denuncias de propietarios de camiones por presuntas comisiones informales del 3% para acceder a los viajes que les cobraba un dador de cargas local de apellido Larovere, el cual pertenece a CATAC.
En su momento, desde la conducción nacional de CATAC rechazaron las acusaciones. Su presidente, el juninense Ramón Jatip, negó que existieran irregularidades y sostuvo que los transportistas abandonaron voluntariamente ese esquema de trabajo.
Por su parte el Sindicato de fleteros SIUNFLETA, motorizó la protesta y recientemente anunció que, al margen de lo que haga la empresa Cargill, intensificará las medidas gremiales con asambleas en los puertos de la provincia de Buenos Aires, hasta que las nuevas autoridades de CATAC, la cual está hoy intervenida, convoque a una mesa de diálogo.




