John Deere presentó el HarbestLab 3000 que mide calidad de cosecha en tiempo real
El sensor HarvestLab 3000 ya está disponible en Argentina para las cosechadoras John Deere S700 en adelante; la tecnología permite medir humedad, proteína y aceite durante la cosecha y sumar información para optimizar el manejo de nutrientes.
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John Deere mostró durante el Congreso Aapresid 2026 una nueva aplicación de HarvestLab 3000, un sensor que se monta en la noria de la cosechadora y permite conocer en tiempo real distintos parámetros vinculados con la calidad del grano.
“Es un sensor NIR que va montado en la noria de la cosechadora y nos permite conocer en tiempo real la calidad del grano”, explicó Federico Sánchez, especialista de producto de John Deere Argentina.
Según detalló, la tecnología permite medir diferentes variables de acuerdo con el cultivo. En cebada y trigo, permite conocer la humedad y el nivel de proteína, mientras que en soja y canola mide proteína y aceite.
El sistema ya está disponible en Argentina para toda la serie de cosechadoras S700 en adelante.
El mismo sensor que se utiliza en forraje
HarvestLab 3000 es el mismo sensor que John Deere utiliza en su aplicador de forraje para detectar la calidad del material en tiempo real. La posibilidad de desmontarlo permite ahora utilizarlo también en la cosechadora de granos.
“Es el mismo NIR que nosotros utilizamos en nuestro aplicador de forraje, que nos permite detectar la calidad del forraje en tiempo real. Hoy lo podemos desmontar y utilizar en la cosechadora de grano”, señaló Sánchez.
En el caso de trigo y cebada, uno de los principales usos está relacionado con la posibilidad de utilizar el dato de proteína para la comercialización y segregación de los granos.
“En el caso de la cebada y trigo, poder segregar al momento de la comercialización en función de la proteína”, explicó.
De esta manera, la información sobre la calidad se obtiene directamente mientras avanza la cosecha y puede utilizarse para diferenciar la producción según sus características.

Nuevos datos para el manejo
En soja y maíz, Sánchez explicó que la información obtenida durante la cosecha también puede tener una aplicación agronómica:
“En el caso de soja y maíz, que por ahí no tienen un valor diferencial en cuanto a calidad en comercialización, sí empezar a hacer una capa más que tiene un fundamento muy importante a la hora de hacer manejo variable de los nutrientes”, sostuvo.
Así, los datos obtenidos durante la cosecha pueden aportar información para ajustar posteriormente el manejo variable de nutrientes.
De esta forma, la agricultura de precisión transforma la forma de medir y gestionar el rendimiento de los cultivos, e incorporar la calidad como una variable agronómica más, ya es una necesidad. Y un ejemplo concreto es HarvestLab 3000, que permite medir la composición y calidad del grano en tiempo real durante la cosecha, generando información georreferenciada que abre nuevas oportunidades para la toma de decisiones, la segregación de ambientes y el agregado de valor en origen.
Además, se compartió la experiencia de un productor argentino que participa activamente en la validación y uso de esta tecnología a campo.




